El vocalista pidió calma y explicó que el grupo “venía a entregar emoción, no precisión lírica”.
Un concierto terminó antes de lo previsto luego de que la banda invitada se diera cuenta de que el público coreaba todas las canciones con más seguridad, afinación y memoria que los propios músicos.
El momento crítico ocurrió durante el segundo tema, cuando el vocalista olvidó una estrofa y bajó el micrófono esperando que la gente lo ayudara. El problema fue que el público no solo completó la letra, sino que además corrigió el orden del verso, marcó la entrada del coro y pidió que subieran un poco el retorno.
Según asistentes, la tensión aumentó cuando un grupo de fanáticos de primera fila comenzó a hacer señas para indicar los acordes. El guitarrista, visiblemente afectado, habría dicho: “ya, entonces súbanse ustedes”.
La productora informó que el show será reprogramado “cuando la banda estudie su propio repertorio con la seriedad que merece”. Mientras tanto, se evalúa ofrecer una nueva modalidad de entrada: público general, cancha VIP y platea con derecho a soplar letras.









